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La Coctelera

La paternidad en la sociedad de consumo



En estos dias de asueto general y en mi caso particular de aburrida oficina, he tenido la fortuna de intercambiar opiniones con una amiga que esta en la tesitura de engendrar un hijo.
Me ha alegrado enormemente constatar que no soy el unico padre omadre en proyecto que a loque tiene miedo es a la perdida de libertad personal, mucho mas que a la capacidad de educar y criar. Mi amiga y yo conpartiamos la sensacion del miedo a perder nuestra libertad en un momento de los mejores de nuestra vida, tanto a nivel de crecimiento personal por estar empezando la treintena como a nivel profesional, por estar comenzando a recoger frutos tras años de esfuerzo.

Estoy seguro de que el nacimiento de mi hija sera el acontecimiento mas maravilloso de mi vida, y probablemente la dote de un nuevo sentido, pero como homo-consumidor y habitante del primer mundo, la sociedad de consumo y la cultura imperante me incitan a pensar en mi mismo como unico objetivo vital.

Es un obviedad que la existencia de la humanidad se basa en la reproduccion de la especie, pero viendo las dificultades en concebir hijos, el miedo al sacrificio de los padres y la falta de interes general por dedicar nuestra vida a criarlos, uno se plantea si la paternidad no se ha convertido ya en un nuevo producto-objeto de consumo con una variada oferta: Adopcion internacional,tratamientos de fertilidad, fecundacion in-vitro, madres de alquiler, seleccion de embriones etc, etc.

En el primer mundo no queremos tener hijos y cuando queremos muchas veces no podemos; es entonces cuando acudimos a la mama-tecnologia para jugar a ser Dios. Mientras, el resto de humanos del planeta con unas condiciones de vida mucho peores se reproduce con facilidad.

¿ Que esta ocurriendo ? ¿ Estamos los habitantes del primer mundo viviendo la transformacion de la naturaleza del ser humano mediante la Tecnologia y el Consumo ?

Voy a ser Papa

Pues si voy a ser papa de una preciosa niña, esto sucedera dentro de muy poco tiempo y la verdad es que no se si en estos 7 meses me ha dado tiempo a prepararme para lo que viene, aunque imagino que es imposible estarlo hasta que de hecho lo vives.